Artista: Komatssu
Album: El Poso Que Da El Tiempo
Label: Scheme

Ejercicio, escuchar

Hemos asistido a la eclosión de una generación de artistas aislados en sus dormitorios, convertidos en estudios de grabación. Para las mentes creativas, vivimos un momento apasionante, lleno de posibilidades casi ilimitadas. La tecnología ha cambiado el mundo radicalmente. Antes, cuando no dominabas una disciplina en concreto, nada te salvaba del olor a amateur en lo que hicieras dentro de ella. Afloran herramientas que facilitan materializar cualquier proceso imaginativo sin requerir una especialización previa.

Como espectador o como oyente, ya nada identifica con rotundidad si una pieza concreta es obra del talento de un profesional o del desparpajo de un principiante. Se hace necesario leer los títulos de crédito y las cartelas de los museos para que nuestro criterio y nuestra percepción descansen. Hace falta un verdadero acto de fe: nos confiamos a la tutela de las revistas especializadas y los comentarios de los entendidos para decidir si algo debe gustarnos o no. Esto, que parece una monstruosidad, tiene un contrapunto fascinante. Nada garantiza la paz del juicio ante el asombro, provenga de mentes experimentadas o proceda de advenedizos.

Ante este desorden de valores y desméritos, nace la plataforma Scheme, apostando en firme por el rigor del trabajo y la calidad en lo ofrecido. En la era del transmedia y la hibridación de contenidos creativos, este proyecto apuesta por la excelencia en la alianza entre disciplinas. Música electrónica, diseño gráfico, vídeo experimental y aplicaciones interactivas. La tecnología también ha revolucionado esto: la globalización de las comunidades, la deslocalización de los contactos y el encuentro de sensibilidades en colaboraciones que ya no están sujetas a los emplazamientos geográficos.

El Poso Que Da El Tiempo (SCH001) es la primera entrega musical de la iniciativa. Esta exquisitez es una declaración de principios. Contenido y envoltorio van a la zaga en busca de una experiencia completa, en la que el sonido es indivisible del packaging y choca diametralmente con el consumo fast food de las descargas digitales. El estudio vienés Atelier Olschinsky ha hecho el diseño y Komatssu se ha encargado de la música. Esta obra no puede ser desligada del ritual de una escucha pausada. Sentir en las manos el peso del formato, apreciar el cover antes de extraer el disco, cuidar el pulso al situar la aguja sobre el vinilo y saborear las pistas que se expanden en el aire de la estancia.

Curiosamente, esto infringe la exigencia del reposo. Olvídate de las distracciones y las frivolidades externas mientras te dajas llevar por un placer inteligente. Vuelve a prestar al sonido la atención que merece, adentrándote en las profundidades que se ocultan tras lo superficial. Este disco no es apto para escucharlo en el iPod mientras sudas la camiseta en el gimnasio. Si todo nos aboca a la inestabilidad y la impaciencia, hacia la música sintética de trago fácil y poso intranscendente, aquí encontrarás un nuevo motivo para la reflexión.

 www.schemeavstrategies.com

Artista: D-FRIED
Album: The Lost Tomorrow
Label: Discontinurecords

El dulce porvenir

La lluvia lleva siglos colándose por las ventanas rotas de los edificios. Casi todos se desmoronaron por dentro y solo queda rastro de las fachadas. Otros colapsaron sobre las calles en montañas de escombros cubiertas de maleza. Las avenidas solo se intuyen por los inmensos árboles milenarios, alineados en filas paralelas. Los perros salvajes llevan cientos de generaciones cruzándose entre ellos, adoptando de los lobos sus estrategias de manada.

El río abandonó su cauce y ya no atraviesa las ruinas de la ciudad. Los pilares de los puentes perdidos siguen ahí, en mitad del bosque. Las cloacas dejaron de engullir las tormentas en cuanto se llenaron de tierra y los torrentes volvieron a fluir por las calzadas, erosionándolas hasta descubrir los túneles del antiguo metro. En algunas de estas cuevas se refugiaron los últimos hombres y aun pueden observarse restos de hogueras en los andenes.

La gente dejó de saber leer los rótulos de bronce antes de que se hundieran los dinteles de la Biblioteca Nacional. Las madres contaban historias a sus pequeños para transmitirles la memoria del pasado. Las leyendas hablaban de Omero, Shakespeare, Obama y Batman. Los héroes que construyeron la civilización perdida, aquella de la que solo perviven fantasmas. Luego llegó un día en que los humanos ya no tenían a nadie a quien contar historias, porque ya no compartían el mismo dialecto fuera del propio clan. Después optaron por matarse unos a otros antes de intentar pronunciar una palabra.

En un hipotético documental sobre arqueología post-industrial, The Lost Tomorrow sería la banda sonora perfecta. Jordi Saludes, el productor barcelonés D-Fried, ilustra el tiempo y el espacio con escenas de desasosiego, oscilando por momentos entre la implicación emocional en los sonidos olvidados y la desafección de un observador imparcial. Su música, desapegada de la nostalgia, va de la tristeza a la media sonrisa, en la evocación de un pasado que aun no ha llegado. Un eco que recorre el horizonte vacío, la ausencia y el abandono, en un paisaje sin figuras.

 www.soundcloud.com/d-fried

ARTISTA: Dadub
Album: You Are Eternity
Label: Stroboscopic Artefacts

Caverna

Parece sencillo, pero no te confíes un pelo. No te quedes en la superficie melódica. En lo más profundo de la tierra hay cavidades, y más cavidades al fondo de ellas. Crepitar, crujir, estremecer, apretar, afilar, hundir, presionar y volver a empezar. Con franqueza, estas son las sensaciones que produce escuchar este disco, mientras pasas la mano por la roca, acercando la antorcha a la pared.

Quizás haya que andarse con cuidado, porque Dadub, Daniele Antezza y Giovanni Conti (dos de las mentes que han dado forma al sello Stroboscopic Artefacts) vienen cargados de mala leche y no buscan complacerte en nada. Y no lo hacen solos, en este proyecto han contado con la colaboración de compañeros como Edit Select, el experimentador Øe o el incondicional King Cannibal, del mítico sello Ninja Tune.

You Are Eternity es música procesada con énfasis desde la caverna durante dos largos años, con sonidos que llevan fabricándose durante una década, destilados una y otra vez, casi siguiendo un proceso alquímico, fermentados en la sombra. Sus orígenes rígidos y digitales son aquí reanimados con calidez y emoción humana. Ante esta declaración de intenciones, la escucha debe ser formal, solemne y atenta, sin perder detalle.

Abstenerse de hacer cualquier otra cosa mientras lo disfrutas, o te lo perderás. Y ándate con ojo, porque el camino indefinido por el que te invitan a deambular no es fácil ni seguro. Necesitarás estar alerta con los cinco sentidos. Dadub producen música para ser entendida como un don espiritual, difícil de medir y cualificar, como un estado mental inducido que nunca sabes bien en qué consiste.

 www.stroboscopicartefacts.com/dadub.html