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“En Alemania la mayor parte de las fiestas solo se han permitido con gente sentada frente al DJ, pero para mí eso no es techno. Así que no he querido participar. Solo me habría hecho sentirme fatal” 

La mítica dj berlinesa recordará siempre 2020 con sentimientos encontrados. Por una parte, la crisis del coronavirus la ha dejado, como a toda la escena, en dique seco. Por otra, celebra los 20 años de su sello Terminal M, con cuyo motivo ha publicado dos interesantes recopilatorios. Hablamos con ella de creatividad, de la espiritualidad del techno y del peligro neonazi.  

Lo primero es lo primero: ¿cómo estás y cómo estás viviendo estos tiempos raros que nos ha tocado navegar? 

Gracias por preguntar. Vaya si son raros. El futuro incierto para la escena musical es muy triste y frustrante para nosotros los DJ. Pero trato de sacar lo mejor de la situación, porque ir lloriqueando y quedarse en el mal rollo no va a ayudarme. Lo bueno es que estoy mucho mejor de salud (he tenido que batallar con un montón de cosas los últimos dos años). Y como ahora tengo mucho tiempo puedo resocializar con amigos e incluso hacer nuevos. Es muy agradable pasar el rato con ellos, hacer barbacoas o montar noches de juegos, cosas que antes nunca tuve tiempo de hacer. También he aprendido wakesurf –vamos, que me he hecho adicta-, y también hice algunos talleres online de meditación con Joe Dispenza. Echo de menos bailar y actuar, pero también he ganado cosas. 

¿Cómo valoras la gestión que Alemania está haciendo de la crisis el coronavirus? ¿Cómo está afectando a la música y el clubbing allí? 

Está prohibido hacer fiestas en espacios cerrados, pero sí podemos hacerlas al aire libre con un número limitado de gente y muchas medidas de higiene. La mayor parte de las fiestas solo se han permitido con gente sentada mientras el DJ actúa, pero para mí eso no es techno. Así que no he querido participar en ese tipo de eventos. Solo me habría hecho sentirme fatal. El techno es para bailar y conectar. En espacios abiertos hay algunas fiestas para 200 personas donde puedes bailar si llevas mascarilla. Para ser honesta, me da miedo que todos los clubes que están hoy luchando por su supervivencia dentro de unos meses dejen de existir por el Covid y todas las restricciones. 

¿Tendremos que reinventar la noche (he estado viendo tu último set en el Tomorrowland 2019 y me ha hecho recordar los últimos festivales a los que fui, con tanta piel contra piel, algo que parece hoy tan lejano…). 

Se hace raro ver los viejos vídeos de gente conectando en un club o un festival sin ningún temor a enfermar… Espero que esto se acabe algún día y podamos bailar juntos con tanta libertad como antes unos con otros. Pero no estoy segura de si alguna vez volverá a ser exactamente igual. 

Tu aproximación a la música ha sido siempre muy espiritual, como has dicho en diferentes entrevistas. ¿En qué momento espiritual y musical está hoy Monika Kruse? 

Creo que la música y el baile son sanadores. Es la felicidad que sientes cuando puedes expresarte con la música y dejar que todos tus problemas desaparezcan. La piel de gallina que se te pone cuando un track te llega es una sensación única. El baile es tan antiguo como los seres humanos, las tribus antiguas lo hacían y nosotros lo hacemos. Nos conecta con nosotros mismos, con los demás, y nos eleva. Creo que bailar es una de las mejores terapias. Eso es espiritual para mí. 

2020 está resultando un año cargado de significado. Para ti incluso más, porque estás celebrando los 20 años de tu sello Terminal M. Con este motivo se han publicado dos álbumes recopilatorios.  

Sí, mi bebé Terminal M cumple ahora 20 años, es una locura cómo pasa el tiempo. Desafortunadamente todos los ‘showcases’ con motivo del cumpleaños, excepto uno en el club EGG de Londres y otro en el Hive de Zurich se cancelaron, una pena. Respecto a los dos recopilatorios, ‘Terminal M The Past’ recoge tracks antiguos, algunos de ellos nunca publicados antes en formato digital. Quería mostrar el espectro completo de mi sello, porque creo que la generación más joven se perdió un montón del material antiguo y no conocen los temas de Len Faki, Dj Rush, Umek y las remezclas de Adam Beyer, Carl Cox, etc. que publiqué en el sello. ‘Terminal M The Future’ recopila tracks de los más allegados hoy a la discográfica, amigos y productores que publicarán de manera continua en los próximos años. 

Terminal M nació, en tus propias palabras, “para darle a la gente la oportunidad de mostrar su talento, y a otros, la oportunidad de escuchar ese talento”. ‘Sé diferente’ es, creo, uno de los puntos clave de su filosofía. Pero ser diferente hoy en techno no es tan fácil, tengo la impresión de que lo que se le exige al género (desde la rítmica al tratamiento de graves, las tonalidades dominantes, la paleta de sonidos…) ha ido dejando poco espacio para la creatividad, cada vez menos. ¿Qué opinas? 

Estoy de acuerdo. No es fácil ser diferente y tener tu propio estilo. Pero aún es posible. Por ejemplo, Patrik Berg, Joyhauser, Transcode, por nombrar a unos pocos…, todos tienen una forma especifica de mezclar y de utilizar los sonidos. Así que creo que aún hay espacio para crear música que sea especial. 

Así que si te quiero enviar un track para que consideres publicarlo en Terminal M, ¿cuál es el mejor consejo que me puedes dar? 

Lo primero de todo: no me mandes tracks a través de Instagram. Por favor, utiliza Soundcloud o email. Si es un email random que envías a muchos sellos al mismo tiempo no creo que lo vea, ya que para mí es importante que el artista realmente quiera pertenecer a mi sello y no lo use únicamente como una plataforma. Veo Terminal M como una familia, he llegado a ser amiga de un montón de los productores que han publicado aquí, invierto tiempo y dinero en cada lanzamiento, así que, qué menos que un email personal… Y sólo puedo añadir una vez más: no copies a otros productores. Recibo tantos temas que suenan como Joyhauser o cualquier cosa que esté ahora mismo arriba en Beatport… Eso no es lo que quiero. Y también necesito algo que me enganche. Puede ser un groove funky, puede ser una melodía… No sabría decir. 

En sus principios, tal vez no de una forma muy estructurada, el techno tenía cierta carga política que nos sedujo. Era sinónimo de libertad, diferencia, tolerancia… ¿Queda algo de aquello hoy en día? 

No mucho, por desgracia. Hoy hay un montón de gente de derechas bailando techno. En general hay un ascenso de la ideología nazi alrededor del mundo, lo cual da miedo, y desgraciadamente también ocurre en nuestra escena. 

De hecho, en 2000 fundaste la organización No Historical Backspin que une los esfuerzos de artistas contra el fascismo y el racismo, entre otras misiones. Tú siempre has sido una activista contra la desigualdad y el movimiento neonazi… 

La verdad es que, como he dicho, estoy muy preocupada. Hay tanto odio ahora mismo en el mundo, las fake news, bots y trolls nos están dividiendo y tengo miedo de lo que las redes sociales hacen con nosotros. Y lo que más miedo me da es que no tengo ni idea de cómo podemos cambiar todo eso. 

¿Echas mucho de menos al público? Eres famosa por tu cercanía con él en los sets… 

Sí, sí, sí… Malamente. 

¿Sueñas con ello?  

Debo admitir que tengo pesadillas con el djing. A veces llevo los discos equivocados (funky y soul a un festival techno), o el mezclador no funciona. Incluso una vez soñé que tenía que hacer girar casetes en el Panoramabar… Suena divertido, pero cuando tienes ese tipo de sueños es terrorífico. 

Por Yiyi Jolie
@JolieYiyi