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«Agradar a los demás nunca debería ser el objetivo. Si te enfocas en las expectativas limitas tu creatividad»

Productor, dj, fundador de varios sellos discográficos, el alemán Steve Bug es uno de los nombres esenciales de la historia de la música electrónica de los 90 y 2000, inevitablemente ligado al minimal, etiqueta más que discutible, como todas, según defiende en esta entrevista con motivo del lanzamiento de su nuevo álbum ‘Never Ending Winding Roads’. Hablamos de sus procesos creativos, del nuevo Prophet 5 y de su segunda pasión: la escalada indoor.


Has dicho que ‘Never Ending Winding Roads’, tu último trabajo, es el álbum del que te sientes más satisfecho hasta la fecha. ¿Podrías darnos más detalles acerca de toda esa satisfacción?

Creo que este álbum en particular funciona particularmente bien como una sola pieza. Eso me encanta, hay una gran variedad de estilos, pero todo encaja de maravilla entre sí.


¿Había un proyecto inicial, una línea preconcebida de trabajo o tiraste hacia delante sin más?

En el primer confinamiento retomé unos cuantos proyectos de 2019 que no había podido terminar y me puse a hacerlo. Surgieron unas cuantas ideas nuevas y de repente me encontré con que tenía unos seis o siete tracks que funcionaban bien juntos. Ahí fue la primera vez que pensé que ese material podía convertirse en un álbum. Seguí componiendo temas y revisitando otros proyectos del año anterior hasta que tuve los 11 que finalmente componen el disco. Incluyendo la mezcla de todo, probablemente me llevó dos meses, tal vez algo más.


Llevas en la música casi 30 años y tu primer álbum, si no me equivoco, es de 1996. Desde entonces hasta ahora has acumulado un enorme conocimiento sobre producción musical. ¿Cómo manejas no perder espontaneidad al producir a pesar de todo ese track record?

Creo que de alguna forma conservo un enfoque lúdico cuando empiezo a trabajar en nuevos tracks. Me encanta estar en el estudio y cacharrear con sonidos, ritmos, plugins… Para mí es importante no forzarme a terminar nada. Me encanta perderme en un loop hipnótico durante horas, y no me preocupa si alguna vez se convertirá en un tema o no [curiosidad: el primer track del nuevo disco se llama ‘Ludic Loops’. Está claro que éste sí lo consiguió]. Cuando tengo algo que siento que vale la pena terminar, lo hago. De lo contrario, puede seguir siendo una idea hasta el fin de los días. O podría terminarlo en otro momento, cuando vuelva a abrir el proyecto alguna vez en el futuro. Vamos, que no voy al estudio pensando en hacer un lanzamiento, voy porque disfruto estando allí. Y si al final de ese camino hay un track, pues mejor que mejor.


¿Nunca te has sentido prisionero de lo que se esperaba de ti musicalmente?

Hace unos años tal vez un poco, pero siempre me he esforzado en crear música que me guste a mí, sin pensar en qué opinarán los demás de ella. Y cuanto más he profundizado en esa idea, menos me han preocupado las opiniones ajenas. Por supuesto que es increíble cuando a la gente le gusta lo que haces, pero agradar a los demás nunca debería ser el objetivo. Si te enfocas en las expectativas limitas tu creatividad.


De todo el material que acumulas, ¿cuánto queda atrás?

No lo sé, la verdad. Cada año es diferente. Ahora creo que he sido capaz de no dejar demasiado. Pero no siempre es el caso. Aunque, de nuevo, para mí no se trata de terminar el material, sino del proceso en sí mismo, así que realmente no hay nada que se ‘desperdicie’.


Entre las máquinas con las que trabajas, ¿hay alguna que haya sobrevivido décadas y todavía esté entre tus preferidas? ¿Se deja sonar en ‘Never Ending…’?

Han sobrevivido muchas y uso un montón de ellas normalmente. Pero ‘Never Ending Winding Roads’ fue compuesta y producida completamente ‘in the box’. Solo durante la mezcla usé una consola analógica. No estuvo planeado, tan solo sucedió. A principios de 2019 estrené un ordenador cargado con un montón de software nuevo. En el primer confinamiento finalmente tuve tiempo de explorar todo ese material y me dejé llevar por las posibilidades y la calidad de esos plugins actuales. Especialmente el nuevo Arturia V Collection, así como algún material NI, el nuevo Logic X y los plugins UAD están en el álbum. Para alguien como yo, que normalmente utiliza un montón de hardware, fue de lo más sorprendente no sentir en ningún momento la necesidad de encender un sinte. Eso sí: ahora que el álbum está acabado, estoy deseando trabajar otra vez con aparatos. Especialmente desde que hay una versión Rev4 del Prophet 5. El Prophet 5 fue uno de mis primeros sintes, pero lo vendí hace unos años porque me daba muchos problemas. Hace unas semanas me he comprado un Rev4. No he tenido tiempo aún para meterme de lleno con él, pero es algo que sucederá a mediados de enero, cuando mi nuevo estudio esté en marcha.


Inevitablemente, para los que hemos vivido el desarrollo de la música electrónica desde los años 90, tu nombre está muy ligado al minimal. ¿El minimal ha muerto o está ‘making its transition’? 

Nunca he sido aficionado a etiquetar la música. No pienso en géneros. Compro música que me gusta, que me mueve a mí y a mi cuerpo, no importa si es deep house, minimal, techno o alguno de los otros estúpidos nombres de géneros que hay por ahí. Además de que la mayoría de los géneros cambian musicalmente a lo largo de los años. El minimal, por ejemplo, se estaba volviendo bastante ‘maximal’, cargado de efectos especiales, build ups, etc. Estando ya bastante muerto se convirtió en dubby house y techno, y ahora en un tipo de tech house. El deep house pasó de ser algo hipnótico bastante clásico con cuerdas y voces repetitivas a convertirse en algo que ahora se etiqueta como house melódico y techno, o incluso progresivo. Como puedes ver, catalogar música por géneros no funciona. Pero si de lo que hablamos cuando hablamos de minimalismo es de tracks con pocos elementos, creo que todavía hay muchas cosas geniales, si no más que nunca.


¿Qué rollo te ha cortado el coronavirus?

Lo primero de todo es que he tenido la suerte de no perder a ningún amigo o familiar por su causa. No puedo ni imaginar qué se siente al perder a alguien sin haber podido despedirte de él. En lo personal, tuve que dejar de viajar y pinchar frente a público. Algo que echo mucho de menos. Tras el verano perdido, sin poder pinchar ni salir, las cosas empezaron a parecer casi normales. Volví al gimnasio, a quedar con amigos (manteniendo la distancia social, por supuesto). Pero ahora, en el segundo confinamiento ‘soft’, con las instalaciones deportivas cerradas otra vez, mi segunda pasión después de la música, el búlder/escalada, se ha acabado también. Echo de menos ver a todos mis amigos juntos, cenar en restaurantes o tomarme una copa en un bar. Pero por lo menos he sido capaz de mantenerme en forma y sano y trabajar en música. Sólo deseo que el Gobierno apoye más a la gente con profesiones creativas. El dinero es otro rollo.


En una entrevista para ‘Vanity Dust’ dijiste: “Los clubes son uno de los pocos lugares que nos quedan para liberarnos de todo”. De repente, no hay clubes. ¿Qué nos queda para liberarnos?

Buena pregunta. He pasado tantos años en clubes que puedo sobrevivir un año sin pisar uno. Pero ¿qué hay de esos que justo ahora han alcanzado la edad en que se les permitiría entrar en clubes? Debe de ser una sensación rarísima. Y entiendo que la gente esté quedando por ahí para hacer fiestas, aunque eso desgraciadamente no ayude con la situación en que nos encontramos. Por otro lado, últimamente me he dado cuenta de que para un montón de personas hacer deporte también ayuda a quitarse de encima las preocupaciones diarias. Ahora que ambas cosas están prohibidas, puede que eso lleve a la gente al límite. Solo espero que sepamos manejar la situación, mantener la mente sana y encontrar alguna otra forma de desahogo. Estos son definitivamente tiempos difíciles para todos. Esperemos que la cosa mejore el año que viene.


¿Me puedes recomendar a un productor que aún no sea mundialmente famoso pero al que decididamente haya que seguir la pista?

Podría decir un montón de nombres, aunque normalmente no lo hago, creo que la gente debe explorar por ella misma. Pero desde que Buraq publicó su tercer disco en Sublease Music, decididamente recomiendo escucharlo. Me encantan sus producciones. Y también echadle una escucha a Zeu5, su sonido dubby house/techno es increíble. Ah, y Cinthie, aunque ella ya es una estrella…


Una curiosidad: ¿por qué elegiste ‘Bug’ (bicho) como nombre artístico? 

Solía conducir un Volkswagen escarabajo, también apodado ‘el bicho’, así que supongo que tenía sentido, jajaja.


¿De quién te gustaría leer las respuestas de una entrevista como esta?

De Mike Banks, de Underground Resistance.


Por Yiyi Jolie
@JolieYiyi