Artista: The Toxic Avenger
Album: Angst
Label: Roy Music / Universal France

Heredero de la justicia

Parece que todo lo que viene de París siempre deba estar impregnado de glamour, belleza delicada y exquisitez extrema. Parece que todo lo francés y su savoir faire tiene un punto clasista e inalcanzable que despierta nuestro deseo.

Pero hay una escuela bastante reciente, que está formando vástagos a diestro y siniestro y curiosamente, todos vienen de Francia. De modo que en el país también hay sitio para la suciedad más grasienta y correosa.

The Toxic Avenger (Simon Delacroix) ha obtenido matrícula de honor en esa escuela y se nos presenta como el primero de su promoción. Pero que no nos lleve a engaño su precoz inicio en estos estudios, porque actualmente tiene una más que dilatada carrera y cuenta con una importante cifra de fructíferas colaboraciones con la escena internacional electrónica más gamberra y aceitosa.

Pero ojo, que ahora le toca a él regalarse con su propio largo que, de tanto tiempo deseándolo, parece escurrírsele de los dedos, temblorosos por la emoción. Y eso es bueno, demuestra la energía de hacer las cosas con autonomía y libertad. Para algo se ha graduado el primero de su promoción. Vamos a seguirle la pista, porque al final no sólo se trata de tener un bonito título colgado en la pared si no te consigue el lugar por el que estás clamando al cielo.

www.myspace.com/toxavanger

Artista: Gus Gus
Album: Arabian horse
Label: Kompakt

Lapilli

En calidad y cantidad de propuestas por número de habitantes, como en otros muchos aspectos socio-políticos, Islandia es un caso aparte en el panorama musical internacional. Allí se toman muy en serio incluso el resultar divertidos. En este deslumbrante listado de artistas, GusGus parecieron siempre los más frívolos y superficiales. La madurez les ha llegado tras una carrera de locuras y, aunque nunca dejaron de ser jovialmente inteligentes, parece que al fin han sentado la cabeza.

Más que una banda, GusGus es un autobús urbano por el que ha pasado medio Reykjavik. Una especie de “servicio militar obligatorio” para todo islandés con inquietudes musicales en electrónica. Pasaron de ser una docena en los años noventa (entre ellos Emiliana Torrini) a quedarse con sólo dos miembros en 2000. La formación ha aglutinado a actores, cineastas y músicos, entendiendo sus directos como una fiesta-espectáculo total.

Productores de hits enérgicos y vigorizantes, siempre han optado por una visión vitalista de ritmos sintéticos destinados a arrasar las pistas de baile. En esta ocasión aparecen más reflexivos y menos optimistas. Tal vez sea aventurado decir que el pesimismo les ha cogido desprevenidos, pero es evidente que no están las cosas en el mundo, y menos en su país en concreto, para pegar botes como si nada grave estuviera pasando. De todas las formas de arrimar el hombro y contribuir a mejorar las cosas, esta es una de las más plausibles: hacer bien lo que sabes hacer bien y no decepcionar en el intento.

Arabian Horse es la octava entrega de la banda. Aquí colabora Högni Egilsson (vocalista en Hjaltalin), con su timbre melodramático a lo Guy Garvey (Elbow). Todo el disco está impregnado de una solemnidad preciosista, densa y oscura, poco frecuente en la volatilidad efervescente de sus anteriores trabajos, sin oposición a que por momentos se te vayan los pies al compás. Con menos electrónica refrescante y más techno geológico, puedes considerar que la ceniza volcánica se les ha colado en los ordenadores.

www.gusgus.com

Artista: Agoria
Album: Impermanence
Label: Infine Music

Horizonte de cristal

El más grande de los tiburones del Acuárium de Madrid se llama Gordito. A Gordito, las instalaciones del acuario –y cito textualmente- “…en forma de pirámide de cristal, constan de dos plantas que ocupan una superficie total de 2.000 m² permiten, en su planta inferior, sumergirnos en las enigmáticas aguas oceánicas a través de dos amplios túneles de 18 metros de longitud…” se la traen floja. Él, evidentemente, no disfruta plenamente de esta atmósfera mágica, única y singular en la que vive; más bien la padece.

Todos los días pasan por delante de él cientos de figuras y formas deformes de colores y movimientos distintos que, de una manera u otra, parecen condenadas a la homogeneidad. Esto a Gordito tampoco le quita el sueño, pero a lo largo de los años ya lo ha constatado: todas estas figuras definitivamente son iguales (para él).

Pero de vez en cuando, muy de vez en cuando, entra una forma distinta. Mismos colores pero distinta actitud. Se mueve de manera distinta e incluso se atrevería a decir que suena de manera distinta. Quizás esta forma sí sea distinta a las demás, se dice a sí mismo Gordito. “La excepción que confirma la regla”. ¿Quizás?

Mientras, Gordito sigue dando vueltas en “Su Acuárium” -y cito textualmente- “… el recorrido se asemeje al de un viaje submarino: al principio, el visitante se sumerge al borde de la playa, que desciende en suave pendiente hasta la barrera de coral, donde rompen las aguas del océano. En el camino se pueden explorar los fondos de arena, las praderas submarinas o las cuevas del borde del arrecife. Y finalmente, una vez traspasada la barrera de coral, podrá contemplar los grandes peces pelágicos y, naturalmente, los inmensos tiburones…”. Qué imaginación.

www.myspace.com/agoriagoria

Artista: Arnaud Rebotini
Album: Someone gave me religion
Label: Blackstrobe Records

El poder del verbo

Mi familia me levanta temprano los domingos para ir a misa. Todos nos ponemos nuestra mejor ropa, esa que mi madre con cariño ha lavado, planchado, perfumado y doblado para que después de desayunar nos vistamos en silencio, como si por una vez, estuviéramos limpios de verdad.

Es un ejercicio íntimo y familiar que semana tras semana me lleva a preguntarme muchas cosas y, cuando nos dirigimos a la iglesia, cuestionarme todavía más. Y me ocurre porque observo inquieto que somos mansos, que le escuchamos, asentimos a todo lo que nos cuenta y debemos fingir estar afectados, preocupados y sobrecogidos por todo cuanto nos promete.

Pero es curioso, porque de toda mi familia parece que sólo yo veo más allá de lo que muestra ante nosotros. Veo a alguien mentiroso, egocéntrico y con delirios de grandeza. Veo sus ojos vidriosos cuando me mira en el momento que tengo que ir a besarle la mano. Me da miedo, me repugna y me oscurece. Pero nadie más se da cuenta. Me siento solo. Y semana tras semana, continúo sintiéndome solo.

No se cuantos años de mi vida tendré que pasar por esto una y otra vez. Mientras pueda abrirme camino por las sendas que yo me marco, no las que él me muestra, sólo espero no tropezar con el monstruo que ven mis ojos, que no es más que esa bella persona que ven los demás.

www.myspace.com/arnaudrebotini

Artista: Bibio
Album: Mind Bokeh
Label: Warp Records

La feria ha llegado al pueblo

Hay un momento muy preciso en la vida de todos nosotros. Ese instante en que algo que te apasionaba deja, de pronto, de interesarte. La primera vez que ocurre esto no sabes a qué se debe. Luego te acostumbras y asumes que es parte inherente en la evolución de toda persona.

¿Recuerdas cuándo el algodón de azúcar dejó de ser la materia de los sueños y te pareció una simple sustancia pegajosa? ¿Recuerdas cuándo las manzanas caramelizadas dejaron de ser la ambrosía de los dioses y te pareció simple fruta verde con una máscara empalagosa? ¿Recuerdas cuándo el tiovivo dejó de ser la cuádriga al paraíso de la diversión y te sentiste avergonzado cabalgando un potro de poliéster en el carrusel?

Luego te acostumbras y asumes que es parte inherente en la evolución de toda persona… pues bien: asume ahora la reivindicación del disfrute pueril, con toda la madurez del mundo. El grito en el parque y la carcajada en que acabas llorando. El despreocupado hedonismo de las cosas fantásticas que no precisan análisis ni interpretación.

Súbete a la montaña rusa y deja que tu cuerpo caiga antes que tu alma por las vías inclinadas al abismo. Extiende la mano a la echadora de cartas y maravíllate de lo mucho que te conoce una extraña y lo poco que sabes de ti mismo. Baila en la verbena borracho de glucosa con el enésimo helado de vainilla y chocolate. Celebra que has ganado un t. rex de gomaespuma en la rifa acertando en la diana con una pelota verde.

Y sonríe en el fotomatón. Necesitarás este recuerdo en algún momento oscuro de tu vida.

http://warp.net/records/releases/bibio/mind-bokeh

Artista: The Ebertbrothers
Album: Susten Pass
Label: Mindwaves Music

Buscando actualizaciones, espere por favor…

A veces, es complicado meterse entre pecho y espalda una obra puramente electrónica, que ha sido diseñada para ser disfrutada junto a las imágenes para las que ha sido creada. Y el dúo Axel y Michael Ebert son especialistas en este tipo de piezas: música preconcebida para performances visuales. A pesar de no haber disfrutado de las imágenes que acompañan al disco, podemos movernos libremente por ella y diseccionarla en cuantos trozos queramos.

Estos hermanos llevan trabajando juntos varios años desde la todopoderosa escena berlinesa y parece que con Susten Pass por fin han dado en el clavo. Nos ofrecen un recorrido por espacios microscópicos y escapistas con momentos luminosos que conviven fácilmente con la oscuridad más opaca. Es una obra que no pretende ser amable ni complaciente, pero hay algo escondido en ella que resulta embriagador.

Es electrónica fina, con cierto poso vintage, pero en absoluto anticuado. Los Ebert quieren que demos un paseo con ellos, posiblemente por las calles más pintarrajeadas de la capital alemana, hasta que se nos haga de noche y acabemos deambulando por varios bares de copas con sillones desvencijados e impecable sonido. ¿Terminaremos en un club? Probablemente no. Mejor visitamos uno de esos talleres que huelen a epoxi, de un artista amigo común que nos presentará su última creación mientras abre unas cervezas.

www.ebertbrothers.com