REVIEW: CUARTILLA Y MUTO “MINISTERIO DE LA VERDAD”

3 Posted by - mayo 8, 2015 - Reviews

Artista: Cuartilla y Muto
Album: Ministerio De La Verdad
Sello: Kraftoptical Recordings Barcelona

Misántropo

Su adolescencia fue un suplicio. Él, que solo deseaba cruzar callado, mirando al suelo, tenía que decir gracias o buenos días cada dos por tres. Se preguntaba por qué había tanta gente en todas partes. ¿Por qué todo lo que hacemos está dirigido a otras personas, ya sea para impresionarlas, o para que nos dejen en paz? ¿Nadie más vivía atormentado por esa inquietud? Ser diferente parece una desgracia cuando se es joven; pero, cuando maduras, la verdadera desgracia es ser uno más. Deseamos que reconozcan lo especiales que somos y que no nos desprecien por ello. Queremos integrarnos y, a la vez, destacar.

La mecánica que rige la sociedad le parecía tan incomprensible y fascinante, que se puso a estudiarla a fondo. Quería entender al individuo en toda su extensión, desde la diva que busca la reverencia de todo el mundo, al lobo solitario que no necesita nada de nadie. Pensaba que, si profundizaba lo suficiente en la conducta humana, podría predecirla. Fue así como descubrió las cuatro pautas que determinan la psicología esencial, las variables que se condicionan unas a otras, hasta provocar cualquiera de nuestras reacciones a los estímulos. Había descubierto el ADN del comportamiento humano, clave para desarrollar un software capaz de anticipar la respuesta de cualquier persona, con una precisión del 100%.

El funcionamiento del programa era simple: por un lado se introducían las características de la persona estudiada y por otro se disponía un evento hipotético. El sistema cruzaba las variables y daba un veredicto sobre la respuesta del sujeto ante esa situación. Una vez que la persona era sometida al evento real, su reacción coincidía siempre con el pronóstico del ordenador. Primero, experimentó el sistema consigo mismo. Como la máquina acertaba siempre, procuró mostrarse imprevisible para sorprenderla, pero nunca logró engañarla. Después probó con desconocidos y otras personas que no sabían que estaban siendo observadas. No hubo ni una sola predicción errónea.

Cuando se dio cuenta del alcance de su descubrimiento, se le ocurrieron mil aplicaciones prácticas. Desde la demoscopia a la publicidad, de la informática a la medicina, de las escuelas a los cuarteles, de la bolsa al casino, de la guerra a la paz. ¿Podría acabar su invento con la mentira, el egoísmo o la codicia, para sentar las bases de una civilización más solidaria y colaborativa? ¿Podría anticipar los errores para ayudar a corregirlos? Se imaginaba fotografiado en las portadas de revistas científicas, alabado por su aportación a un mundo mejor, cuando le vino a la mente una imagen suya sentado en un trono escarpado como una montaña, rodeado de una marea de súbditos arrodillados, que se extendía en todas direcciones hasta perderse en el horizonte.